Preludio a las Conversaciones con el adentro y el afuera de los cuerpos
Introducción y descarga: Antes que nada debo decir que no me gusta filmarme. Mis redes sociales deprimen al más expertx voyeur. Tampoco filmo. Voy a muchos lugares, museos, países, ciudades, teatros, parques, paisajes, pero nunca filmo nada. No es una posición de rebeldía a esta tendencia exacerbada de registrar ante una lente lo vivido. Es simplemente que lo vivo y me olvido de filmar. De hecho, en algunas ocasiones me arrepiento de no haber tomado alguna fotografía, pero después reconozco que sólo ocuparía lugar en la memoria de mi celular porque nunca vuelvo a ellas. Sí hay un ejercicio que me gusta mucho hacer cuando no puedo conciliar el sueño. Vuelvo con mi mente a lugares que me gustaron o que dejaron alguna huella en mis recuerdos. El trayecto desde que me bajaba del colectivo hasta la puerta del estudio de danza al que iba cuando era pequeña suele ser un recorrido al que solía volver, incluso dura hasta el día de hoy, que siendo adulta retomé las clases de danza en el mis...