Entrar en la piel
la consigna era hacer una secuencia de movimiento de un minuto en la que aplicar conceptos dados por la cátedra, vistos en videos performance o piezas coreográficas. La repetición, la acumulación, el extrañamiento y la literalidad. Tuvimos 30 minutos para realizarlo y ni bien vi el video de Philippe Decouflé me acordé de una escena del taller de clown que hice hace muchos años. Fusioné las dos cosas, agarré mi celular, la aplicación que me viene fascinando ultimamente de fotos en ráfaga, el pote de crema de la venganza y apreté iniciar. Los sonidos vinieron después. Realizar las fotos, es decir, moverme sabiendo que no es un video sino que el movimiento se va a dar por la sucesión de fotografías me interesa mucho más que pensar en una coreografía. Me estimula mucho más el imaginario, como si ahí pudiera aletargar tiempos y la cabeza estuviera más en función de no salir del cuadro que de lo que podría moverse. Los sonidos los escuché durante el hacer y sentí que e...